Pokemon Go, cómo nos afecta psicológicamente

Si no habéis oído hablar de Pokemon Go en los últimos 20 días es que vivís en una dimensión paralela o carecéis de conexión a internet, redes sociales o televisión. Efectivamente esos bichitos que invadieron nuestros videojuegos, series de televisión y peluches de los 90 y los 2000 han vuelto con la tecnología 2.0.

Pokemon Go ha conseguido lo que ningún otro videojuego ha conseguido jamás. En primer lugar ser la aplicación más descargada. Y en segundo, sacar a todos los gamers a la calle a realizar actividad física (a la vez que están haciendo lo que más les gusta). El juego no solo ha enganchado a los gamers sino a un amplio espectro de población desde aproximadamente 18 a 35 años. Están siendo muchas las críticas positivas y negativas que está recibiendo la aplicación. Desde Estados Unidos nos están llegando ya resultados de investigaciones en las que se defiende que jugar a Pokemon Go mejora los estados ansiosos y depresivos. La terapeuta Marlynn Wei, de la Universidad de Harvard defiende en Psychology Today que Pokemon Go funciona como terapia cognitiva-conductual que produce recompensas a nivel cerebral que se asocian con cambios positivos en el estado de ánimo.

Bajo mi punto de vista, los beneficios psicológicos que produce este juego se derivan del incremento en la actividad física que está suponiendo para los jugadores. Estos prefieren ir andando a los sitios en vez de en coche o transporte público dado que es la única manera de conseguir objetivos en el juego. Si quieres “incubar un huevo” tienes que andar al menos 5 km con lo que no les queda más remedio que salir a la calle a hacer kilómetros. El incremento de la actividad física, aumenta la producción de endorfinas, el antidepresivo natural de nuestro cerebro por excelencia.

Está siendo muy criticado por los riesgos accidentales que puede suponer (comerse farolas, caerse por un acantilado… y exageraciones varias). Como toda novedad, hay que ser cauteloso y utilizarlo con inteligencia, igual que no se debe mirar el whatsapp conduciendo, de hecho me parece más peligroso ir chateando por la calle con el móvil que ir con el Pokemon Go encendido. Así como hay que tener en cuenta la hora de salir a cazar pokemons si no queremos que nos de un golpe de calor con las altas temperaturas en estas fechas.

Resumiendo, estos son los beneficios más importantes que bajo mi criterio y opinión personal se derivan de Pokemon Go:

  • Incrementa la actividad física y con ello todos los beneficios psicológicos que se derivan de la misma.
  • Aumenta la socialización con otros jugadores en persona.
  • Descubre nuevos lugares, invitando a conocer y visitar los monumentos de las ciudades.
  • Influye en la creatividad y la imaginación, al mezclar realidad y realidad virtual. 

Por supuesto como cualquier cosa en la vida, no debe afectar a nuestras relaciones sociales normales, a la vida laboral, etc. En el momento en que empieza a influir a nuestra vida afectando a su desarrollo normal sí debemos tomarla como peligrosa, pero no la aplicación en sí misma sino el uso que hacemos de ella.

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Ansiedad PreCompetitiva: 5 claves para enfrentarla

La ansiedad precompetitiva es uno de los problemas más comunes en todos los deportistas. Una elevada activación en el momento de la competición puede tener consecuencias funestas para el deportista. A veces este exceso de activación viene acompañado por un estado emocional negativo, sentimientos de tensión y nerviosismo, pensamientos molestos y preocupaciones, convirtiéndose así en Ansiedad Precompetitiva.  Este hecho no se da solo en situaciones deportivas, sino que puede darse en cualquier ámbito de la vida, como un examen o una entrevista de trabajo, una charla o ponencia, etc.

Aunque el entrenamiento para evitar la ansiedad competitiva debe ser prolongado y constante, aquí van 5 claves para poder enfrentarla:

  1. Entrenar en las condiciones más parecidas a la competición. Vestirse con la misma ropa o equipación, tener público, generar distractores. Es importante para el que el día de la competición sea una situación lo más parecida a nuestro día a día y por lo tanto no la percibamos como amenazante.
  2. Practicar la visualización: imaginarnos a nosotros mismo realizando el ejercicio BIEN, y desde dentro, no como espectadores de nosotros mismos. Al realizar la práctica imaginada, se activan las mismas conexiones neurales que cuando lo estamos realizando de verdad. Con lo que cuanto más lo practiquemos más acostumbrado estará nuestro cerebro y una vez más, disminuiremos la posibilidad de percibir esa situación competitiva como amenazante.
  3. Aprender a Respirar. Si el aire lo dejamos en el pecho y no llega al abdomen no hemos introducido el suficiente oxígeno en nuestro cuerpo para distribuirlo entre nuestro cerebro y nuestros músculos con lo que realizando una o varias respiraciones abdominales, aportaremos la oxigenación necesaria antes de realizar cualquier técnica o actividad.
  4. Entrenamiento en Relajación. Entrenarse con distintas técnicas de relajación y activación para conseguir un rendimiento óptimo en el momento de la competición. Asociar estímulos u objetos a las sensaciones de relajación o activación para conseguir más rápidamente este estado.
  5. Planificación. Llevar un diario con los objetivos, sensaciones, sentimientos, logros conseguidos y por supuesto horarios es fundamental. No solo el día de la competición sino en el día a día del deportista.

Por supuesto, la clave para no generar más presión de la necesaria es que el deportista y su entorno mantengan el objetivo principal en disfrutar con lo que se está haciendo y no en conseguir resultados. (Ver vídeo explicativo Clima EGO VS Clima Tarea)

Para terminar os dejo este video esquemático en el que tenéis toda esta información resumida en menos de 3 minutos.

¡Si tienes dudas o quieres exponerme tu caso no dudes en contactar conmigo!

10 Beneficios psicológicos de Viajar

Una vez leí una gran frase que decía “La idiotez se cura viajando”. Y así es, porque cuando viajamos se nos abre mentalmente una realidad paralela a la de nuestra vida diaria. Viajar es necesario sobre todo por la gran cantidad de beneficios psicológicos que acarrea. Aquí os los dejo:

  1. Abre la mente. Nos vuelve más tolerantes y flexibles.
  2. Nos da tablas para manejarnos en diferentes ámbitos e idiomas. Cuanto más viajemos, más extrapolaremos esta habilidad a otros ámbitos.
  3. Nos encontramos a nosotros mismos.
  4. Nos relajamos, abrimos otras facetas de nuestra personalidad.
  5. Vivimos al máximo el presente. Si viajas intenta centrarte en el mismo viaje y NO TRABAJAR.
  6. Alcanzamos fortalezas personales.
  7. Afianzamos relaciones personales
  8. Nos relaja y nos desactiva de nuestro estrés diario.
  9. Aumenta las emociones positivas.
  10. Nos enfrentamos a retos, miedos y aventuras.

Y sobre todo es importante porque en algún momento hay que ¡VOLVER A CASA! y eso es esencial para poder retomar nuestra vida con la mente más ordenada.

En este vídeo podéis ver un resumen de mis viajes mientras os cuento un poco estos beneficios y cómo me organizo yo los viajes. ¡Espero que os guste!

Técnicas de comunicación: Asertividad

Los padres son otro aspectos más de los deportistas que los entrenadores deben cuidar especialmente.A veces surgen situaciones de tensión y estrés y  lo más importante es definir en los límites y las normas del club para todos los socios, deportistas, padres y entrenadores. En Castigar sin Deporte hablábamos de una situación que puede irritarnos bastante a los entrenadores y que debemos tratar con mucha delicadeza con los padres. ¿Cómo? A través de la ASERTIVIDAD.
Una vez definidos estos requisitos y límites hay que tener en cuenta una primera cláusula: prevenir las discusiones, tomar a esa persona después en un lugar más tranquilo y aclarar las cosas. Lo contrario a las discusiones que nos puede pasar es que aceptemos pasivamente la situación impuesta, ya sea por nuestra padres, deportistas o personas de la junta directiva del club por ejemplo o de la Federación, hasta el punto que un día se estalla de ira y tiene consecuencias mucho peores. Esta situación que suele tener como respuesta la pasividad o la agresividad, tiene una solución que es: LA ASERTIVIDAD.
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La ASERTIVIDAD es la forma de comunicación mediante la que expresamos nuestras opiniones, realizamos sugerencias y defendemos nuestros derechos honestamente y de forma no agresiva. La asertividad nos sirve para expresar nuestra opinión sin sentirnos mal, expresar nuestras emociones negativas y rechazar cosas sin que los demás se sientan molestos, cuestionar lo que no nos convence, compartir nuestros sentimientos y favorecer esta forma de comunicación de los demás con nosotros. Por lo tanto, aquí te dejo varias técnicas que pueden resultarte útiles para comunicarte con asertividad:
  1. Sustituye los sentimientos negativos inútiles del tipo “Soy un mal deportista, entrenador…” por una visión positiva de tus sentimientos como “Merezco que me respeten, las decisiones tomadas son las mejores desde mi punto de vista”.
  2. Recuerda tu objetivo. Si hay algo que no te gusta, no sólo debes dejar claro que no te gusta sino qué es lo que quieres en su lugar.
  3. Los demás no leen la mente. A veces nos gustaría porque tenemos toda la información en la cabeza y nos es difícil sacarla, pero partiendo de esta premisa intenta expresar tus necesidades sin ofender a nadie y sabiendo que ellos no saben lo que piensas, con lo que tendrás que contarles lo que quieres con lujo de detalles.
  4. Defiende tu verdad, no verdades absolutas. Cuando los deportistas son menores de edad, es normal que los entrenadores influyan en su educación, los padres también… Es normal que la veces los padres quieran opinar del ámbito deportivo y los entrenadores de la parte educativa de casa. Si defiendes tu visión haciendo referencia a tus sentimientos al principio, tendrá mucha más validez para los demás.
  5. Contagia emociones. Por naturaleza somos empáticos, con lo que si expresamos nuestras emociones a los demás, nadie podrá discutirnos como nos sentimos. Si comenzamos una frase que exprese desacuerdo con “Me siento un poco desilusionada con este tema…” por ejemplo, ya tendremos a los demás más receptivos que con ganas de establecer una discusión.
  6. Usa tu lenguaje corporal para relajarte. La posición de nuestro cuerpo, dice mucho de nosotros a los demás y a nosotros mismos. Mantén una postura corporal firme, calmada sin encogerte y sin mostrar debilidad a los contrarios.
  7. No culpabilizar, ni usar el “tú”. Cuando intentas discutir con alguien y defender tus opiniones es normal que tiendas a criticar ciertas formas del otro (Es que tú eres así, es que me has dicho, es que lo que tú quiere…). Como dije antes nos irá mejor empezando por hablar de nuestros sentimientos no de los demás.
  8. Expresa tus motivos. Exponer nuestros motivos o alternativas a una negativa hace nuestro mensaje más convincente y menos agresivo.
  9. Haz referencia a los hechos y no a tus juicios. Ejemplo:
Hecho objetivo: Eso que tú me propones no encaja con la dinámica de entrenamientos que tenemos establecida en el club.
Tu conclusión o pensamiento: No se va a hacer así, porque tenemos los entrenamientos distribuidos de esta manera y punto.
10. Sé lo más concreto que puedas. Intenta transmitir delicadamente lo que te gustaría pedir sin perder de vista tu objetivo. Intenta ser siempre lo más específico posible sin caer en ambigüedades que puedan dar carta blanca a los demás para tomar sus propias decisiones sin tenerte en cuenta.
Como cualquier otra habilidad la ASERTIVIDAD debe trabajarse y practicarse, así que coge un papel y un boli, piensa en las últimas situaciones que te han llevado a discusión o desacuerdo y que ahora mismo te producen un sentimiento y negativo y piensa como responderías teniendo en cuenta ahora estas pautas. Con un poquito de asertividad conseguirás que tus relaciones interpersonales con los demás sean mucho más llevaderas.

 

EL ESTANCAMIENTO: Evita que tu deportista abandone

En el post “10 cosas que debe ser un campeón” deberíamos incluir este post: Superar el estancamiento. Tanto en el ámbito deportivo, como laboral o de formación hay altibajos. Son progresos que no son lineales.

Cuando se avanza mucho y muy rápido a veces se llega a una explanada donde nos quedamos un tiempo sin subir. Aunque lo habitual sea desmoralizarse e incluso pensar en rendirse es en este momento cuando más tenemos que luchar. No nos podemos rendir cuando no notemos mejoras, porque no estamos estancados, estamos avanzando. Tras una mejora viene un bajón, la mente necesita asimilar esa información. Aunque pensemos que estamos parados, no es así, será cuestión de días que volvamos a subir hacia arriba. Si asumes que este parón es un proceso normal de tu cerebro, lo superarás más rápido.

Al principio salen todas las jugadas, los ejercicios más sencillos que se aprenden al principio, los primeros éxitos moralizan y llegan las primeras victorias, pero luego viene descompensarse y reorganizar lo aprendido para fijarlo definitivamente. A veces, incluso es normal que nos salgan mal cosas que normalmente no salían bien, pero es normal, la mente está recalculando datos y calculando nuevas posibilidades.

estancamiento deportivo

Como entrenadores tenemos que tener en cuenta este proceso para que la superación de esta fase para los deportistas sea lo más liviana posible. Hay que concienciarles de que están avanzando, informarle de sus progresos y ponerles nuevas metas y ciertos refuerzos que les mantengan motivados. Un truco para mantenerse alerta y motivado en este proceso es ponerse minimejoras cada día. Cada día hay que dar un pequeño pasito, pase lo que pase concéntrate en pequeños avances cada día. Una desaceleración tuya sería un gran avance para cualquier novato, con lo que PERSISTE, NO TE RINDAS. SOLO LOS BUENOS SE ESTANCAN, LA MAYORÍA NI SI QUIERA EMPIEZA. 

Solo el que practica “aburriéndose” llega a la cima. Las horas y horas de repetición dan esa apariencia de dominio innato. Dicen que para adquirir el dominio total de una tarea hay que repetirla una media de 10.000 veces. Repetir no es hacer el mismo movimiento todos los días, es practicarlo buscando eliminar los malos hábitos y alcanzar la perfección de los movimientos.

Los grandes triunfos no vienen de grandes momentos de iluminación. Detrás hay largos ratos de concentración, de probar ideas, de caerse, de frustrarse, de seguir un poco más venciendo el dolor y el cansancio. En ese camino se gana inteligencia y creatividad, estás constituyendo así una máquina imparable. 

Castigar sin deporte…¡NO!

“Es que es lo único que le gusta..”, “Si ya no tengo nada más con qué castigarle”… Partiendo por admitir que castigar sin cosas es la solución más fácil para los padres pero no la mejor opción para la educación de vuestros hijos, analicemos: ¿Castigáis a vuestros hijos sin comer? ¿sin ducharse? ¿sin descansar? Entonces, ¿por qué castigar sin deporte?

castigar sin deporte2Sabemos todos los beneficios que tiene el deporte en la salud, es más, sabemos que es imprescindible practicarlo para evitar enfermedades como la osteoporosis o la diabetes. A parte de los muchos beneficios psicológicos y pedagógicos, disciplina, rutina, socialización, superación, autoestima…

Y al final siempre pasa que acabáis diciendo “Es que ya le da igual que le deje sin el deporte”… ¿por qué? Pues porque castigar quitándoles cosas no les supone ningún esfuerzo, no es útil. Cuanto más si lo dejas sin deporte, deja de producir endorfinas, y todos los beneficios a nivel químico y físico que éste produce, teniendo como consecuencia anedonia (desaparece la capacidad de disfrutar de las cosas), desmotivación e incluso depresión. 

Para que los castigos sean efectivos tienen que suponer un esfuerzo, si les quitamos del deporte no sólo no les supone un esfuerzo sino que además les estás quitando de una responsabilidad.

Entonces, ¿Con qué le castigo?

Lo primero, en todas las casas, colegios, clubes e instituciones hay unas normas que implican la consecución de unos deberes, un horario y una rutina. Sentarse a organizar el horario con vuestros hijos y a analizar los factores en los que está fallando tendría que ser el primer paso, y no castigar sin deporte al primer suspenso que traiga. Analizar el tiempo dedicado a cada actividad, distractores, etc. ¿Sabéis cuánto tiempo dedican al móvil y a las redes sociales? (El tema de redes sociales y brecha generacional digital entre padres e hijos será otro a tratar…). Si aumentando las responsabilidades, el control, y el esfuerzo esto no mejora, igual deberíamos pensar en contar con la opinión de un profesional.

castigar sin deporte

Ejemplo real: Una adolescente suspende en verano 7 asignaturas. Primera reacción de los padres meterla interna todo el verano en un internado. Mi reacción como entrenadora y psicóloga: que trabaje todo el verano por las mañanas cuidando niños en un campus urbano y por la tarde le ayudo algunas horas con los estudios a organizarse y saber estudiar. Qué paso: la chica tuvo una experiencia laboral, se sintió útil para algo, y recuperó 5 asignaturas en Septiembre pudiendo pasar de curso. 

Os parecerá loco, pero a los hijos hay que observarlos, hablar con ellos e intentar averiguar si les pasa algo, porque si su comportamiento empeora o sus notas bajan, igual puede que tenga alguna causa. Por mi experiencia con niños y adolescentes, me he encontrado muchos casos “no diagnosticados”. Si aparece un problema que no podemos solucionar con el plan A, acudir a un profesional y ejecutar una evaluación genérica no es mala idea. A veces el problema no parece tan grave y se etiqueta a los niños de torpes, o de que le cuestan los estudios, generando un Efecto Pigmalión negativo y resulta que puede que tenga un leve problema de déficit de atención que pueda solucionarse con ciertas pautas de trabajo y un poco de atención médica y psicológica.

Los premios no materiales, son un buen aliciente. Los premios materiales por el contrario, no pienso que sean la mejor idea, no ayudan a valorar el esfuerzo que supone conseguirlos, incluso muchas veces generan la expectativa de que hagan lo que hagan al final conseguirán lo que quieren. En cambio, asistir a una competición que les gustaría ver o participar, o pasar tiempo con ellos en alguna actividad que a ellos les guste si sería un buen refuerzo positivo. Ellos necesitan pasar tiempo con la familia, sentirse útiles e importantes no solo en los planes de los padres sino también que sus padres estén en los suyos.

Concluyendo:

En orden de actuación estos serían los pasos a tener en cuenta:

  1. Plan A: Revisar las normas de la casa, horarios, deberes, establecer objetivos y analizar esfuerzos y consecución de metas.
  2. Establecer una política de premios y castigos. Recordad que siempre mejor premios no materiales y castigos que supongan un esfuerzo. Hacer uso de la inteligencia emocional y la empatía, intentar comprender y averiguar cuál es la causa de la conducta inadecuada.
  3. Acudir a un buen profesional, especializado en el tema.